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Cáncer de cabeza y cuello

Tumores de cuello

Qué tipos de tumores pueden aparecer en el cuello, cómo se diferencian y cuándo requieren cirugía.

Tumores de cuello

Tumores de cuello: benignos y malignos

Un tumor de cuello es cualquier crecimiento anormal de tejido en la región del cuello. Puede originarse en ganglios linfáticos, la tiroides, las glándulas salivales, nervios, vasos sanguíneos, músculos o restos de estructuras embrionarias. Muchos son benignos, pero en adultos una masa persistente debe estudiarse para descartar cáncer.

La edad orienta el diagnóstico: en niños y jóvenes predominan las causas inflamatorias y congénitas; en adultos mayores de 40 años aumenta la probabilidad de un tumor maligno, sobre todo en fumadores.

Dr. Juan Carlos Forero TurcaContenido médico revisado por el Dr. Juan Carlos Forero Turca, cirujano de cabeza y cuello. Actualizado: octubre de 2026.

Persona palpando un tumor en el cuello
Un tumor en el cuello debe estudiarse antes de cualquier cirugía.

En resumen

  • Benignos: quistes congénitos, lipomas, tumores de nervio, paragangliomas, tumores benignos de tiroides y salivales.
  • Malignos: metástasis ganglionares, linfomas, cáncer de tiroides y de glándulas salivales, sarcomas.
  • El estudio incluye examen endoscópico, ecografía, biopsia e imágenes.

Tumores benignos del cuello

  • Quiste del conducto tirogloso: masa en la línea media que se mueve al tragar o sacar la lengua.
  • Quiste branquial: masa lateral, a menudo en jóvenes, que puede inflamarse con infecciones.
  • Lipoma: tumor de grasa blando, móvil e indoloro.
  • Schwannoma: tumor benigno de la vaina de un nervio.
  • Paraganglioma o tumor del cuerpo carotídeo: masa pulsátil en la bifurcación carotídea.
  • Nódulos tiroideos y tumores benignos de las glándulas salivales.

Tumores malignos del cuello

  • Metástasis en ganglios de cánceres de boca, garganta, laringe, tiroides o piel. Son la causa más frecuente de tumor maligno de cuello en adultos.
  • Linfomas, que se presentan con varios ganglios aumentados, fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso.
  • Cáncer de tiroides y tumores malignos de parótida o submandibular.
  • Sarcomas, poco frecuentes.

Signos de alerta

  • Masa que dura más de 2 a 3 semanas sin signos de infección.
  • Consistencia dura, fija o que crece.
  • Edad mayor de 40 años, tabaquismo o consumo de alcohol.
  • Ronquera, dificultad para tragar, dolor de oído o sangrado por la boca o la nariz.
  • Fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso.

Diagnóstico

El estudio se hace de forma ordenada: examen completo de cabeza y cuello con endoscopia, ecografía de cuello, biopsia por aspiración con aguja fina o aguja gruesa, y tomografía, resonancia o PET-CT según el caso. Este orden evita cirugías innecesarias y asegura que, si se trata de un cáncer, el tratamiento sea completo desde el inicio.

Tratamiento

Depende del diagnóstico: los quistes y tumores benignos se extirpan con cirugía de tumores de cuello; los linfomas se tratan con quimioterapia tras la biopsia; las metástasis requieren tratar el tumor de origen y los ganglios con cirugía, radioterapia o ambos.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre tumores de cuello

¿Un tumor en el cuello siempre es cáncer?

No. Muchos son benignos o inflamatorios, pero en adultos cualquier masa persistente debe estudiarse.

¿Se puede retirar sin biopsia?

No se recomienda. Retirar una masa maligna sin estudio previo puede dificultar el tratamiento oncológico.

¿Qué médico debo consultar?

Un cirujano de cabeza y cuello, que evalúa la masa y las posibles zonas de origen.

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